En Acapulco, Guerrero, las autoridades reportaron saldo blanco tras el impacto de la tormenta tropical Boris. Como medida preventiva, se suspendieron las clases en la ciudad.

Las fuertes marejadas generadas por el fenómeno meteorológico obligaron a los prestadores de servicios turísticos a retirar el mobiliario de las playas para evitar daños.

Además, las autoridades habilitaron 34 albergues temporales para atender a la población en caso de ser necesario.

Las acciones forman parte de las medidas de protección civil implementadas para enfrentar las lluvias y posibles afectaciones derivadas de la tormenta tropical.