En un operativo realizado en la autopista México-Cuernavaca, autoridades decomisaron 59 explosivos encontrados en un autobús que transportaba a estudiantes normalistas de Ayotzinapa. El grupo se dirigía a Ciudad de México en el marco de una marcha pacífica.

El cateo se llevó a cabo en un punto de revisión vehicular, donde se detectaron los artefactos explosivos. Este hallazgo generó tensión entre los presentes durante el operativo.

Tras el decomiso, las autoridades procedieron a liberar a los estudiantes y maestros que viajaban en el autobús. La Secretaría de Gobernación ordenó la liberación de los vehículos involucrados para continuar con el desarrollo de la marcha.

El incidente ocurrió el 9 de junio de 2026 y fue reportado en medios digitales, destacando la coordinación entre las autoridades y los normalistas para evitar confrontaciones mayores.