En Chiapas, la toma del centro de distribución de Pemex en Tuxtla Gutiérrez por integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha generado preocupación entre automovilistas y usuarios de combustible.
La interrupción en las operaciones del centro de distribución ha provocado largas filas en diversas gasolineras, donde conductores realizan compras de pánico ante el temor de un posible desabasto de gasolina.
Hasta el momento, no se ha reportado escasez oficial de combustible en la región, pero la incertidumbre persiste entre la población debido a la afectación en la logística de suministro.
Las autoridades locales y de Pemex monitorean la situación para evaluar el impacto de los bloqueos en la distribución de combustible y determinar las acciones necesarias para restablecer el servicio.
La situación continúa siendo seguida de cerca por medios locales, que informan sobre el desarrollo de los hechos y las respuestas oficiales.