En una calle residencial de Long Island, Nueva York, se encuentra una casa en venta que oculta una historia inquietante. La propiedad fue habitada por Joel Rifkin, uno de los asesinos seriales más conocidos de la región, quien entre 1989 y 1993 asesinó a 17 mujeres, en su mayoría trabajadoras sexuales.
Durante su periodo de actividad, Rifkin trabajaba como jardinero y, tras ser detenido por la policía estatal, confesó los crímenes. Actualmente, cumple una condena de 203 años en prisión. La vivienda permaneció en manos de su madre hasta su fallecimiento en 2010.
La casa, que mantiene una fachada tranquila, está ahora a la venta por aproximadamente 800 mil dólares. La propiedad genera interés no solo por su valor inmobiliario, sino también por su historia vinculada a uno de los casos criminales más notorios de la zona.
¿Te atreverías a vivir en un lugar con un pasado tan oscuro? La venta de esta propiedad en Long Island ha despertado la curiosidad de quienes buscan una vivienda con historia, aunque sea marcada por hechos trágicos.