La Casa Hogar San Antonio en León, Guanajuato, cumple 110 años de historia dedicada a transformar vidas y ofrecer un refugio seguro para niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad. Desde su fundación en 1916, esta institución ha sido un pilar en la protección de la infancia en la región.
Durante la celebración de su aniversario, Ale Gutiérrez, presidenta municipal de León, reconoció la labor de quienes forman parte de la comunidad de la casa hogar, resaltando su dedicación y el impacto positivo en la vida de los menores. "Gracias por su buen corazón, por dejar huella en la historia de León, y por transformar y mejorar la vida de tantos niños y niñas", expresó.
El gobierno local mantiene su compromiso con el bienestar infantil a través de programas como Vidas Independientes, en coordinación con la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PEPNNA). Este programa busca preparar a los jóvenes que están por cumplir la mayoría de edad, brindándoles apoyo en alojamiento, estudios, transporte y empleo, para facilitar su transición a la vida adulta.
María del Socorro Pulido, conocida como la Madre Coco, fundadora y guía de la institución, rememoró los orígenes de la casa hogar, que surgió en respuesta a una epidemia en 1916 que dejó a muchos niños en situación vulnerable. Destacó que la comunidad leonesa ha mantenido vivo el compromiso de cuidar y acompañar a estos menores durante más de un siglo.
En reconocimiento a su labor, Ale Gutiérrez entregó un galardón a Pulido, quien ha dedicado su vida al servicio de la infancia. Además, la procuradora de la PEPNNA, María Teresa Palomino Ramos, resaltó la importancia de instituciones como esta en la protección integral y digna de los derechos de los menores.
Con más de un siglo de historia, la Casa Hogar San Antonio continúa siendo un símbolo de amor y esperanza en León, demostrando que la colaboración entre sociedad e instituciones puede cambiar vidas y abrir oportunidades para quienes más lo necesitan.
