Chihuahua permanece sin Fiscal General desde hace más de dos meses, un periodo que coincide con una de las etapas más violentas del estado, según datos recientes que lo ubican entre las entidades con mayor incidencia de homicidios en México.

La diputada de Morena, María Antonieta Pérez Reyes, calificó esta situación como un reflejo de la baja prioridad que el gobierno estatal otorga a la seguridad pública. Señaló que la falta de un titular en la Fiscalía General no es solo un problema administrativo, sino una decisión política que debilita la capacidad de la institución para investigar delitos y procurar justicia.

Pérez Reyes cuestionó los argumentos del Ejecutivo sobre la complejidad del proceso para designar al nuevo fiscal y afirmó que existen perfiles con la preparación necesaria para el cargo. Sin embargo, consideró que la administración estatal privilegia la cercanía política y la lealtad a la gobernadora sobre la capacidad técnica y autonomía del funcionario.

La diputada recordó la gestión del primer Fiscal General de la actual administración, Roberto Fierro Duarte, durante la cual ocurrieron incidentes graves como el "Jueves Negro" en Ciudad Juárez y un motín en el Cereso estatal, hechos que dejaron múltiples víctimas y evidenciaron deficiencias en el manejo de la seguridad.

Finalmente, Pérez Reyes adelantó que la bancada de Morena revisará con rigor cualquier propuesta para el cargo y rechazará candidatos cuya principal cualidad sea la cercanía política, enfatizando la necesidad de un Fiscal General independiente y comprometido con la justicia en Chihuahua.