En Tuxpan, Veracruz, la construcción de una terminal de gas LP sigue en marcha a pesar de una orden judicial federal que ordena su suspensión. La Comisión Nacional de Energía ha continuado con los trabajos, lo que representa un desacato judicial que ya cumple un mes.

La obra se desarrolla en una zona cercana a una reserva ecoturística, donde se han reportado daños ambientales significativos. Organizaciones y autoridades han denunciado irregularidades en el uso de suelo y cuestionan los permisos otorgados para la construcción.

Documentación reciente muestra que la empresa responsable no ha detenido las labores, a pesar de la prohibición emitida por el tribunal. Las autoridades demandadas aún no han cumplido con la orden, lo que genera preocupación sobre el impacto ambiental y legal del proyecto.

El caso pone en evidencia la tensión entre el desarrollo energético y la protección ambiental en la región, mientras se espera que las instancias correspondientes tomen medidas para resolver el desacato y evaluar los daños ocasionados.