El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha comenzado procesos para retirar la ciudadanía a 17 personas naturalizadas en el país. Entre los afectados, ocho son hispanos acusados de delitos que van desde abuso sexual hasta fraude bancario y narcotráfico.

El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, afirmó en un comunicado que la ciudadanía estadounidense es un privilegio y que mentir durante los trámites migratorios puede resultar en la pérdida de ese estatus. La medida forma parte de una estrategia más amplia de la administración federal para revisar y potencialmente revocar la ciudadanía de ciertos individuos.

Esta acción se enmarca en una campaña que ha identificado a más de 380 ciudadanos naturalizados que podrían perder su estatus, según información del gobierno. La iniciativa busca reforzar los requisitos y la integridad del proceso de naturalización en Estados Unidos.

La revisión de casos y la posible revocación de ciudadanía generan debate sobre los procedimientos y derechos de los afectados, en un contexto de mayor control migratorio y seguridad nacional en el país.