El 9 de junio de 2026, el gobierno de la Ciudad de México anunció la suspensión de labores presenciales, implementando el home office para facilitar la inauguración del Mundial 2026 en el Estadio Azteca.

Durante la jornada, se registraron protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Calzada de Tlalpan, cerca del estadio, con una participación aproximada de 10,000 manifestantes. La policía estableció una barrera a 40 metros del estadio para contener la marcha.

Las autoridades intentaron establecer diálogo con los manifestantes y decomisaron 59 artefactos explosivos en una caseta de Tlalpan como parte de las medidas de seguridad.

Además, la presidenta Sheinbaum se pronunció sobre las protestas, señalando que no encuentra explicación para los actos violentos registrados.

La vigilancia se mantuvo constante durante el evento, con una reducción en la tensión en la zona de Tlalpan conforme avanzó la jornada.