En la Alameda Central del casco histórico de Ciudad de México, migrantes venezolanos ofrecen alimentos tradicionales como tequeños y empanadas, buscando sobrevivir tras abandonar Estados Unidos.

Estos migrantes se vieron forzados a quedarse en México debido a las estrictas políticas migratorias implementadas durante la administración de Donald Trump, que dificultaron su ingreso o permanencia en Estados Unidos.

Muchos de ellos han optado por establecerse en la capital mexicana, donde encuentran formas de subsistencia en la venta de comida y otros servicios en zonas concurridas.

La situación refleja un fenómeno de migración forzada, en el que las políticas migratorias de Estados Unidos han provocado que miles de personas permanezcan en México, adaptándose a nuevas condiciones para sobrevivir.

Este fenómeno también evidencia cómo la migración no siempre termina en el destino original, sino que puede extenderse en diferentes formas en los países de tránsito y destino.