Un grupo de estudiantes normalistas de Ayotzinapa arribó a Ciudad de México para reunirse en el antimonumento dedicado a los 43 desaparecidos. La manifestación se desarrolló de manera pacífica en el lugar.
Durante su traslado hacia la capital, las autoridades implementaron un operativo policial que incluyó la revisión de 17 autobuses utilizados por los estudiantes. En esta inspección se localizaron 59 presuntos explosivos.
A pesar del hallazgo, no se reportaron detenciones relacionadas con los objetos encontrados. La situación generó interrogantes sobre el manejo del operativo y las medidas tomadas por la policía.
La concentración en el antimonumento de los 43 se mantuvo sin incidentes mayores, y los normalistas continuaron con su manifestación pacífica en la Ciudad de México.