Las calles de Ciudad de México enfrentan una situación de tensión a solo dos días del inicio del Mundial 2026. Los maestros que exigen mejoras laborales mantienen un campamento improvisado en las cercanías del Zócalo, lo que ha generado complicaciones en el tránsito y en el acceso de turistas.

Estas protestas se producen en un momento en que la ciudad se prepara para recibir a miles de visitantes nacionales e internacionales durante el torneo. Las autoridades locales han reforzado la seguridad en diferentes puntos de la capital para garantizar el orden y la tranquilidad durante el evento.

La jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, ha reiterado que las condiciones en la ciudad serán las adecuadas para un Mundial tranquilo, a pesar de las movilizaciones y las protestas en curso. La presencia policial y las medidas de control buscan evitar incidentes y asegurar la normalidad en las actividades relacionadas con el torneo.

El campamento de los maestros y las movilizaciones sociales reflejan las tensiones que aún persisten en la ciudad, pero las autoridades mantienen su compromiso de ofrecer un evento seguro y organizado para todos los asistentes.