Un terremoto de magnitud 7.8 ocurrió frente a la costa sur de Filipinas en la mañana del lunes, generando alarma en la población local. El movimiento telúrico causó daños leves en la ciudad más cercana al epicentro y provocó un tsunami de hasta un metro que impactó las costas cercanas.
Las autoridades reportaron al menos cuatro fallecidos y más de 200 heridos a raíz del sismo. La fuerza del movimiento provocó el colapso del techo de una escuela primaria, donde los estudiantes gritaron y corrieron en medio del pánico. Sin embargo, no se reportaron heridos en ese incidente y las clases fueron suspendidas en varias instituciones educativas de la zona.
El sismo también generó una alerta de tsunami, que llevó a las comunidades costeras a tomar precauciones. Hasta ahora, las autoridades continúan evaluando los daños y coordinando las acciones de emergencia para atender a los afectados.
Este evento sísmico se suma a la lista de movimientos telúricos que afectan la región, conocida por su actividad sísmica frecuente debido a su ubicación en el cinturón de fuego del Pacífico. La población permanece en alerta ante posibles réplicas y nuevos eventos sísmicos.