La tormenta tropical Boris mantiene en alerta a las autoridades y población de las costas del Pacífico mexicano, especialmente en Guerrero, Oaxaca, Colima, Michoacán y Jalisco.
En Acapulco, el puerto fue cerrado a la navegación como medida preventiva ante el oleaje elevado, que puede alcanzar hasta cinco metros de altura. Además, las clases fueron suspendidas para evitar riesgos a estudiantes y personal.
Protección Civil recomendó a la población evitar acercarse a las playas debido al peligro que representan las olas y los fuertes vientos asociados a la tormenta.
Aunque se descarta que Boris evolucione a huracán, se prevé que continúe generando lluvias intensas en las próximas horas, por lo que se mantiene la vigilancia en la región.