La tormenta tropical Boris sigue generando impactos en el Pacífico mexicano, especialmente en las costas del estado de Guerrero.
En Acapulco, las olas alcanzan alturas de hasta seis metros, un efecto atribuido al fenómeno de mar de fondo provocado por el sistema meteorológico.
Las autoridades y habitantes de la región mantienen vigilancia ante las condiciones marítimas adversas que persisten.
El fenómeno continúa siendo monitoreado para informar sobre posibles cambios en el comportamiento de la tormenta y sus efectos en la costa.