En un periodo de 36 horas, Cuajinicuilapa, Guerrero, fue escenario de tres asesinatos que han generado conmoción en la comunidad local.
El líder ganadero Agustín Morán y su esposa Rocío Castro fueron atacados a balazos en el centro del municipio, resultando ambos víctimas fatales.
Días antes, Sael Silva Cisneros, funcionario de la Suprema Corte, fue ejecutado en la misma zona, sumando un tercer homicidio en la región.
La Suprema Corte emitió una condena por estos hechos y expresó solidaridad institucional ante la violencia registrada en Cuajinicuilapa.