Chihuahua aprobó una reforma legal que endurece las penas contra el abuso sexual cometido por personas que se aprovechan de su posición profesional u oficio. La iniciativa, presentada por la diputada Xóchitl Contreras, busca cerrar un vacío legal en el Código Penal estatal donde no se contemplaba específicamente esta agravante.

Con la aprobación de la reforma, el delito de abuso sexual simple cometido bajo estas circunstancias incrementa sus sanciones. La pena mínima aumenta de seis meses a diez meses, mientras que la máxima pasa de seis años a diez años de prisión. Cuando la víctima es menor de 14 años, las sanciones también se elevan: de un rango de tres a diez años, ahora van de cinco años a 16 años y seis meses de prisión.

La reforma aplica a cualquier relación donde exista confianza entre prestador de servicios y cliente, incluyendo ámbitos médicos, de transporte, estéticos y terapéuticos. Según la diputada, la modificación responde a una necesidad social urgente, ya que cualquier persona puede encontrarse en situación de vulnerabilidad frente a un profesional.

La iniciativa se alinea con la Convención de Belém do Pará y la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, reforzando el compromiso de Chihuahua con la erradicación de la violencia sexual y la protección de los derechos de las víctimas.