Un grupo de investigadores ha observado que la natalidad en Estados Unidos y otros 20 países empezó a disminuir de manera acelerada a partir de 2007, año en que se lanzó el primer iPhone. Desde entonces, las tasas de nacimientos han mostrado una tendencia a la baja que, según algunos expertos, podría estar vinculada con la creciente presencia de teléfonos inteligentes en la vida cotidiana.
Este patrón de descenso en la natalidad ha sido objeto de análisis en diferentes estudios, que consideran el impacto de la tecnología en las decisiones familiares y sociales. La introducción del iPhone marcó un cambio significativo en la comunicación y el acceso a la información, aspectos que algunos investigadores creen que podrían influir en las decisiones reproductivas.
En 2026, la conferencia mundial de Apple ha puesto en el centro de atención la inteligencia artificial, tecnología que continúa transformando diversos aspectos de la vida moderna. La relación entre estos avances tecnológicos y las tendencias demográficas sigue siendo un tema de interés para científicos y sociólogos.
Hasta el momento, no hay conclusiones definitivas que establezcan una relación causal, pero la coincidencia en los momentos de mayor adopción de teléfonos inteligentes y la caída en las tasas de natalidad ha generado debates sobre el impacto de la tecnología en la estructura social y familiar.