Una explosión ocurrió en un taller clandestino de pirotecnia ubicado en Huixquilucan, Estado de México, resultando en la muerte de dos personas, entre ellas un hombre y una mujer.
El incidente se registró en un polvorín no autorizado, donde se almacenaban materiales pirotécnicos. Las autoridades locales acudieron al lugar para atender la emergencia y comenzar las investigaciones correspondientes.
Hasta el momento, las causas exactas de la explosión no han sido determinadas. Las autoridades continúan con las indagatorias para esclarecer los hechos y establecer responsabilidades.
Este evento pone en evidencia los riesgos asociados a la operación de talleres clandestinos de pirotecnia, que carecen de las medidas de seguridad necesarias para evitar accidentes.