Un grupo aproximado de 4,000 maestros provenientes de diferentes estados del país intentó tomar las calles cercanas al Estadio Ciudad de México en las horas previas al inicio del Mundial. La manifestación buscaba bloquear el acceso a la sede del evento, generando una movilización significativa en la zona.

Las fuerzas policiales respondieron formando una muralla para detener a los manifestantes y evitar que avanzaran hacia el estadio. La presencia policial fue notable, con el objetivo de mantener el orden y garantizar la seguridad en el área durante el evento deportivo.

Hasta el momento, no se han reportado acciones concretas por parte de las autoridades para resolver la situación o dialogar con los manifestantes. La movilización refleja las tensiones existentes en el país, aunque no se ha especificado el motivo de la protesta ni las demandas de los maestros.

El evento deportivo continúa sin mayores incidentes, y las autoridades mantienen la vigilancia en la zona para prevenir altercados. La situación sigue siendo monitoreada por las fuerzas de seguridad y los organizadores del Mundial.