La Ciudad de México se convirtió en el escenario de un evento masivo en Paseo de la Reforma, donde miles de personas se reunieron para intentar romper el récord mundial de la ola humana más grande.

La concentración tuvo lugar desde el Monumento al Ángel de la Independencia hasta la rotonda del Ahuehuete, con participantes que incluyen familias y aficionados al fútbol, todos coordinados para realizar la ola de manera sincronizada.

Este evento conmemoró los 40 años del nacimiento de la ola humana durante el Mundial de México 1986, un movimiento que se popularizó en los estadios y que ahora busca ser replicado a gran escala en la capital.

Los asistentes mostraron su apoyo a la Selección Mexicana con camisetas, banderas y caras pintadas, creando un ambiente festivo y de entusiasmo a lo largo de la emblemática avenida.

La organización del evento se enfocó en mantener la continuidad del movimiento sin interrupciones, demostrando una coordinación comunitaria para lograr el objetivo del récord mundial.